¿Cómo identificar si tu empresa tiene alguna ceguera digital?

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Sin duda estamos viviendo una época de transformación acelerada muy interesante. Los avances tecnológicos han creado nuevos negocios, productos y maneras de trabajar que eran inimaginables hace apenas algunos años. La digitalización avanza día con día y con ella nacen nuevas empresas que ofrecen soluciones increíbles. La mala noticia es que estos cambios también están forzando a muchas empresas a quebrar. Muchos de estos casos tienen que ver con un concepto que llamamos la ceguera digital.

Para ejemplificar lo que es la ceguera digital, vale la pena regresarnos unos cuantos años a 1800. A inicios de la revolución industrial, las fábricas dependían de fuentes centrales de energía como ríos y un poco más tarde de hornos de carbón. Esta dependencia dictaba gran parte del diseño estructural de las plantas de aquel entonces.

El principio de tener una fuente de energía central que alimentaba todos los equipos de una fábrica persistió durante la comercialización de las turbinas de vapor y hasta la introducción de la electrificación por ahí de 1880 y hasta 1950 en algunos lugares del mundo.

La electrificación habilitó, por primera vez, que los equipos pudieran operar de forma aislada. Esto abrió grandes oportunidades en términos de optimización de flujo de materiales y mejor aprovechamiento del espacio disponible lo cual permitió a las empresas reducir costos y tiempos asociados al proceso productivo. Las posibilidades eran increíbles. (1)

Sin embargo, muchas empresas tuvieron problemas para aprovechar las oportunidades que les brindó la electrificación. Quienes tenían el poder de tomar ese tipo de decisiones, estaban tan acostumbrados a los paradigmas de años de diseño de fábricas que no lograban ver los beneficios de adaptar sus fábricas. Para otros, el cambio representaba una inversión que no podían realizar y otros simplemente eran incrédulos.

Fue labor de las start-ups de esa época evangelizar al mercado para aprovechar los beneficios de la electrificación y traer innovación a los procesos de manufactura de la época. Para 1902 ya se habían formado nuevos paradigmas que permitieron crear nuevos sistemas de producción, puestos de trabajo, productos y negocios con fuentes eléctricas de poder de-centralizadas como la espina vertebral del diseño de sus procesos.

Esta analogía nos permite analizar el ecosistema digital de nuestra época con un nuevo lente. Hoy vivimos en la era del internet y con esto las reglas del juego han cambiado. Hemos visto nacer y crecer a grandes empresas como Google, Amazon, Facebook y muchas otras que supieron aprovechar las oportunidades tecnológicas desde sus comienzos. Todas estas empresas son como los pioneros de la electrificación que están moviendo las dinámicas del mercado y que hoy acaparan la atención de miles de estudiantes en muchas escuelas de negocio.

Pero esto no significa que los negocios que se consolidaron antes de la democratización de la World Wide Web estén destinados a desaparecer. Es solo cuestión de que aprendan a ver las posibilidades que tenemos frente a los ojos. Y sí, esto va a implicar que trabajemos en algunos de nuestros paradigmas actuales.

De acuerdo con David L. Rogers, director de los programas de educación ejecutiva de la Columbia Business School sobre estrategia digital, existen cinco dominios de transformación digital que requieren un cambio de paradigma por parte de las organizaciones:

  1. 1. Clientes: Dejar de ver a los clientes como un target y comenzar a entenderlos como una red dinámica de valor.
  2. 2. Competencia: Pasar de entender a nuestros competidores como jugadores estáticos y analizar a la competencia como un ecosistema.
  3. 3. Datos: No solo verlos como fuentes de información, sino tratarlos como activos de la compañía.
  4. 4. Innovación: Evitar la toma de decisiones basadas en intuición y crear una cultura de experimentación.
  5. 5. Valor: Cambiar la forma de optimizar la oferta de valor por evolucionar la oferta de valor.

Para enfrentar los cambios que han sucedido en estos cinco dominios, las organizaciones necesitan nuevos frameworks, procesos y estructuras que les permitan formular y realizar nuevas estrategias y así mantener su relevancia.

(1) https://www.wsj.com/articles/BL-258B-5724